Amanece en Guanaqueros. No hay una sola habitación, cabaña o pieza disponible en este balneario de la IV Región, a 30 kilómetros de La Serena. Durante el verano la apacible caleta de pescadores, que tiene una sola calle pavimentada y ningún semáforo, se transforma en una urbe repleta de turistas que llegan atraídos por las decenas de marisquerías, la enorme playa y un mar habitualmente dócil.
El resto del año es para morirse. La mayoría de los restaurantes están cerrados, la única discoteca no funciona, la playa está vacía y Carabineros destina sólo un funcionario para mantener el orden en el pueblo, porque, la verdad, no pasa nada.
Lejos están los días en que el "Suizo" se paseaba por la calle principal del balneario, la que lleva su nombre y su apodo: Fritz Willy Lindenmann "El Suizo". No es raro que aquí las calles sean bautizadas en honor a personas que aún están vivas: una se llama Hernán Briones (empresario que posee tierras en la zona) y otra tiene el nombre de Ximena Cariola (emparentada con una de las familias fundadoras del pueblo, los Schaeffer).
Una vez al año, Lindenmann repartía la mitad de sus ganancias a los Bomberos, al jardín infantil, a la única escuela, a los dos clubes deportivos o "a quien lo necesitara", afirma un vecino. Pero el benefactor desapareció misteriosamente hace dos años y medio, dejando una estela de incógnitas entre los habitantes y algunos rumores que le atribuyen supuestas conductas pedófilas, aunque no hay denuncias al respecto.
¿Quién conoció al Suizo?
miércoles, 16 de enero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario